Tú puedes mentir pero tu cerebro te delata
Nuevo estudio MRI descubre que nuestra mente es un libro abierto.
Detrás de la cara de un mentiroso se halla un cerebro muy ocupado en procesar una falsedad, que los neurocientíficos de la Universidad de Temple entienden que se puede leer como si fuera una confesión escrita.
Empleando la tecnología de imágenes ellos pudieron observar como una mentira se difunde bajo chispas de actividad cerebral desde la profundidad del sistema límbico, centro de la emoción y la auto-preservación. El proceso mental de la mentira reúne actividad de los centros de memoria ubicados en los lóbulos temporales derecho e izquierdo y luego rápidamente activa el lóbulo frontal donde se tiene que tomar la decisión de mentir que suprime lo que el cerebro conoce que es verdad.
La medición de este patrón de actividad cerebral que se sucede durante una mentira potencialmente podría ser mucho mas confiable como detector de mentiras que un polígrafo (maquina detector de mentiras), según opina el Dr. Scott H. Faro director del Centro de Imágenes Funcionales del Cerebro de la Universidad de Temple, aunque declaró que es necesario hacer mas estudios.
Investigaciones preliminares empleando imágenes de resonancia magnética funcional nos muestran que la actividad cerebral que ocurre cuando se esta diciendo una mentira es dramáticamente diferente al patrón de actividad cerebral que se da cuando se dice la verdad. “Mentir es un comportamiento complejo, no existe un centro de la mentira, sino múltiples áreas cerebrales interactúan. Se produce una mayor actividad cerebral durante una mentira que durante una verdad” nos dice el Dr. Faro.
El polígrafo mide cambios en el ritmo respiratorio, presión sanguínea y sudoración con el objeto de determinar si una persona esta mintiendo. Sin embargo estas respuestas pueden variar entre individuos y algunos como los mentirosos patológicos pueden engañar a la maquina, con lo que la eficacia de esta se halla alrededor del 90%. Estos individuos pueden controlar su ritmo respiratorio y cardiaco así como simular una “real” tranquilidad cuando están mintiendo.
El Dr. Faro indica que aun cuando el mentiroso patológico suprima los cambios fisiológicos de su cuerpo al momento de mentir, su cerebro por el contrario muestra una actividad múltiple.
Gran actividad cerebral
Los investigadores hallaron que el cerebro de los que están mintiendo, muestran 3 áreas activas en el lóbulo frontal (zona de la toma de decisiones), 2 áreas activas en los lóbulos temporales (izquierdo y derecho) y 2 áreas activas en el sistema limbico donde residen las emociones positivas y negativas.
Cuando las personas dicen la verdad sus cerebros muestran menor actividad pues presentan 2 áreas activas en el lóbulo frontal, 1 área activa en los lóbulos temporales y 1 área activa en la zona limbica.
Como vemos 7 áreas trabajan en el acto de mentir versus 4 áreas activas durante el acto de decir la verdad.

1 Comments:
Robespierre. Existen institicuones privadas que den este servicio en Lima? tienes idea de los costsos?
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