Friday, February 11, 2005

Un científico en la cuna

El aprendizaje se inicia desde los primeros días de vida. Los científicos están descubriendo cómo niños muy pequeños se desarrollan emocional e intelectualmente y se están dando cuenta que desde el nacimiento los bebés acceden a una asombrosa cantidad de conocimiento acerca del mundo que los rodea.

La premisa válida es que los niños como los científicos están en un mismo camino. Las nuevas investigaciones nos muestran que los bebés y niños preescolares conocen y aprenden acerca de lo que les rodea a un ritmo que nosotros ni nos imaginamos. Ellos piensan, sacan conclusiones, hacen predicciones, buscan explicaciones y aún hacen experimentos. Se puede afirmar que los niños y los científicos pertenecen a una misma clase de personas la de ser los mejores aprendices del universo.

Como dice Alison Gopnik, sicóloga especialista en Pensamiento infantil:
“subo las escaleras, abro la puerta suavemente y miro hacia la cuna, ¿Qué es lo que vemos? La mayoría de nosotros diría un bebé, expresión de inocencia y desprotección. Pero en realidad lo que vemos en la cuna es la mente mas poderosa que jamás haya existido, una maquina prodigiosa de aprendizaje como ninguna en el universo. Sus dedos pequeños y su boca son instrumentos de exploración que investigan este mundo extraño con mas precisión que una sonda interplanetaria” 1.

Existe consenso entre los científicos del desarrollo infantil y es que los niños no son casetes en blanco, o de apetitos sin freno o aún observadores intuitivos. Bebes y niños preescolares piensan, observan y razonan, ellos consideran evidencias, toman conclusiones, realizan experimentos, resuelven problemas y buscan la verdad.

El científico como niño
Los sicólogos del desarrollo infantil argumentan que los niños se conducen como los científicos lo hacen en su trabajo. Los niños crean y revisan teorías de la misma manera que los científicos crean y revisan teorías. De modo que los científicos son niños grandes, además son exitosos aprendices porque emplean habilidades cognitivas que la evolución diseñó para ser empleada por los niños.

Cableando el cerebro
Un cerebro adulto tiene alrededor de 100 billones de neuronas que es el mismo número de estrellas de nuestra galaxia La Vía Láctea. El cerebro de un bebé contiene casi el mismo número de neuronas que tendrá de adulto, sin embargo este cerebro solo pesa un cuarto del peso que tendrá de adulto. ¿Qué crece, qué cambia?

Las neuronas crecen, además ocurre el cableado, o red compleja de conexiones que se dan entre las neuronas. Este cableado depende de la actividad y la experiencia, esta fluye a través de los órganos sensoriales del bebé y esto provoca que las neuronas se conecten una con otra para formar la sinapsis. Cuando dos neuronas forman una sinapsis, sustancias químicas (neurotransmisores) pueden fluir entre ellos y entonces la conexión es completa y la comunicación se efectúa.

En esta etapa del desarrollo infantil el cerebro esta en una furiosa actividad y el cableado neuronal es gigantesco, el consumo de glucosa se incrementa y a los 2 años alcanza los niveles de un adulto. La actividad cerebral del niño entre los 2 y 10 años es el doble de la de un adulto.

Al nacer cada neurona infantil tiene 2,500 conexiones (sinapsis) y estas se incrementan geométricamente hasta alcanzar las 15,000 conexiones por neurona cuando el bebé tiene entre 2 y 3 años, y un adulto tiene entre 5,000 – 10,000 conexiones, algunas fuentes citan 10,000 conexiones por neuronas. Desde el punto de vista neurológico ellos son unos alienígenos cerebrales si cabe el término y además quien no ha comprobado como son los niños a esas edades, incansables y superactivos la explicación quizás sea esta febril actividad que soporta su cerebro en interacción con el mundo que los rodea.

Luego de este pico sináptico el cerebro entra en una fase de reacomodo y afinamiento sináptico, y el viejo lema “Úselo o deséchelo” adquiere plena vigencia, las conexiones que se emplean se preservan y el cerebro realiza una feroz eliminación de las conexiones no empleadas preservando aquellas que la experiencia muestra que son útiles. Al final las conexiones ínter neuronales vigentes que permanecen son aproximadamente 1 cuatrillón de conexiones o sinapsis (un 1 seguido de 15 ceros), ¡increíble, no! ¡Que tal malla de sinapsis!. Puedes imaginarte una malla o red con esa cantidad de puntos (sinapsis) dentro del cerebro.

Infantes sintetizadores y clasificadores de conocimiento
Como escribí líneas atrás los bebes y niños preescolares, realizan similares acciones que los científicos, y en este acontecer van almacenando sus propias teorías y conocimientos en lo que viene a ser su aprendizaje temprano, este aprendizaje se da en 4 áreas: a saber.

Aprendizaje temprano (este aprendizaje se da en todo niño en edad preescolar)
1) Psicología diaria: En esta área los infantes comprenden y aprenden acerca de cómo las personas de su entorno piensan, sienten y como esto se relaciona con sus propias creencias.
2) Lenguaje: dominio activo del lenguaje o idioma con el que se comunican en su entorno familiar y social.
3) Física diaria: en esta área los infantes aprenden acerca de cómo los objetos se mueven y como ellos interactúan con estos objetos.
4) Biología diaria: los niños formulan sus conocimientos acerca de los seres vivos (plantas y animales) .

Cuando un niño empieza su educación obligatoria lo ideal es que los docentes sepan el bagaje de conocimientos y teorías que trae cada niño y a partir de ese cimiento construir su educación, sean estas teorías correctas o erradas jamás desecharlas sino a partir de ellas y mediante los procesos del juego, exploración espontánea, predicción y la retroalimentación procesos que usó en casa, sumados a las actividades variadas que se trabajen en el aula permitirle a los niños la oportunidad de seguir siendo los científicos que eran antes de entrar al colegio.

1 Gopnik, Alison (1999). How babies think. The Science of Childhood. London, Weidenfeld & Nicholson.
No te olvides que: “El niño es el padre del hombre”

1 Comments:

At February 14, 2005 at 6:25 PM, Blogger kat said...

Pues es cierto aquello que te dice la "abuelita": La mente de los niños es muy parecida a una esponja. Absorve todo lo que puede. Desde que nace, aprendiendo a respirar para no ahogarse al salir del útero materno hasta el día a día de un ser humano adulto. Todo lo que para nosotros es innato, subconsciente, natural, es lo que instintivamente hemos aprendido durante nuestra infancia, nuestra niñez. Somos nosotros los generadores naturales de nuestras habilidades. La pregunta es...
¿Cómo es que he la gran mayoría ha olvidado esa capacidad innata de descubrir y re descubrir el mundo que lo rodea?
¿Acaso debemos esperar más dialéxicos que pueblen nuestro planeta? Es extraño...todos nacemos así, muy pocos siguen desarrollando esta capacidad en edad consciente.
Muy buen post

 

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